Un técnico de TESUP montando el rotor y el eje de un generador en un banco de trabajo con una pared de herramientas, con el titular: más de lo que parece, la artesanía dentro de un aerogenerador doméstico

Desde el jardín, un aerogenerador doméstico parece sencillo: unas cuantas palas girando sobre un mástil. Por dentro, es una máquina de precisión. Decenas de piezas metálicas, de cobre y electrónicas tienen que encajar con exactitud, resistir años de viento y mal tiempo, y convertir el aire en movimiento en electricidad segura y aprovechable. Gran parte de ese trabajo sigue dependiendo de manos expertas.

Decenas de piezas, una sola máquina

Si desmontas el Atlas, encontrarás una brida superior y otra inferior, un juego de palas curvas de aluminio, un eje principal, un generador con bobinados de cobre e imanes permanentes, rodamientos, un cuerpo formado por cubiertas y chapas laterales, un panel de control con conectores, pantalla y puerto para sensor, y el cableado y la tornillería que lo mantienen todo unido. Cada pieza se fabrica según su propio plano, y cada una debe encajar con la siguiente con una precisión de fracciones de milímetro.

Vista en despiece 3D de un aerogenerador vertical TESUP Atlas que muestra la brida superior, las palas, el eje principal, la brida inferior, las cubiertas del cuerpo y el panel de control
Un Atlas desmontado: cada pieza se fabrica según su propio plano.

Un metal que tiene que ser exacto

Es en el metal donde un aerogenerador se juega su éxito. Cada pala del Atlas empieza siendo una chapa plana de aluminio de 1,2 mm. Se corta y después se conforma con una curva precisa, porque la forma de esa curva determina cuánta energía puede extraer la pala del viento. Las bridas que sujetan las palas se cortan con tolerancias muy ajustadas, para que el rotor gire centrado y se mantenga equilibrado.

Los ejes se mecanizan y se ajustan a mano, y soldadores cualificados se encargan de soldar los bastidores y utillajes de acero. Nada de esto se puede hacer con prisas: una soldadura ligeramente desviada o un eje mínimamente desalineado acaban notándose como ruido, vibraciones o desgaste.

Un técnico de TESUP soldando el rotor y el eje de un generador en el banco de trabajo
Soldar el rotor y el eje de un generador: un trabajo para manos expertas.

El cuerpo del Magnum es de aluminio y se fabrica en moldes de precisión para que cada cuerpo tenga exactamente la misma forma y el mismo ajuste.

Molde de precisión de acero para el cuerpo de aluminio del aerogenerador TESUP Magnum
Un molde de precisión para el cuerpo de aluminio del Magnum.

El generador: cobre, imanes y paciencia

El generador es el corazón del aerogenerador. El hilo de cobre esmaltado se enrolla formando bobinas, que se colocan en el estátor; después, los devanados se atan, se aíslan y se revisan. Los imanes permanentes convierten el giro del rotor en electricidad. Es un trabajo minucioso y repetitivo, y una sola espira floja o un esmalte dañado pueden restar eficiencia durante años.

Hilo de cobre esmaltado enrollándose en una bobina para un generador TESUP
Un estátor de generador TESUP con devanados de cobre, junto a un rollo de cable aislado
Hilo de cobre enrollado en bobinas, que luego se colocan y se atan en el estátor.
Un estátor de generador TESUP con devanados de cobre durante el montaje
Un generador durante el montaje.

Electrónica en la que puedes confiar

La energía del generador pasa por nuestro regulador de carga, que gestiona la carga y se conecta a la app MyTESUP. Cada regulador se monta y se cablea a mano, y cada conexión se revisa antes de colocar la tapa.

Probado y embalado con cuidado

Cada unidad se prueba antes de enviarse. Después se embala con cuidado, para que te llegue en el mismo estado en que salió de nuestras manos.

Un técnico de TESUP cableando la placa de circuito de un regulador de carga con un destornillador eléctrico
Una brida TESUP embalada cuidadosamente en papel protector dentro de una caja de envío
Cableado de un regulador de carga y embalaje cuidadoso de una brida para que llegue tal como salió de nuestras manos.

Por qué te importa

Un aerogenerador trabaja a la intemperie, entre tormentas, heladas y calor de verano, durante muchos años. Una metalurgia precisa, un bobinado cuidadoso y una electrónica revisada son lo que lo hace silencioso, eficiente y seguro durante tanto tiempo. Por eso respaldamos nuestros aerogeneradores con 2 años de garantía y un equipo de soporte que conoce cada pieza que llevan dentro.

Hechos para funcionar durante años

El Atlas capta el viento desde cualquier dirección. El Magnum está pensado para zonas abiertas con viento constante.

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